Fabricación de un neumático
Desde la mezcla hasta la inspección
Mezcla
Las materias primas, incluidos los pigmentos, las sustancias químicas y hasta 30 tipos de caucho diferentes, se combinan en enormes mezcladoras denominadas "máquinas Banbury", que funcionan sometidas a un calor y una presión muy elevados. Éstas mezclan todos los ingredientes hasta formar un compuesto negro y gomoso que se triturará una y otra vez.
Triturado
Una vez enfriado, el caucho se procesa en láminas gruesas que se trasladan a las laminadoras, que preparan los diferentes compuestos para los molinos de triturado, donde se cortan en láminas que pasarán a ser los flancos, las bandas de rodadura y demás partes del neumático. Otro tipo de revestimiento de caucho cubre la tela que se utilizará para fabricar el cuerpo del neumático. Para ello se utilizan distintos materiales: poliéster, rayón o nailon.
Talón
Otro componente, con forma de aro, es el denominado talón. Éste se colocará en la llanta de la rueda del vehículo.
Capas
A continuación se colocan dos capas de tejido textil, los cables. Después se añade otro par de capas en forma de cinturón, destinadas a resistir el efecto del roce entre la llanta y el neumático.
Banda de rodadura
Después el fabricante agrega las lonas con cables de acero resistentes a los pinchazos que sujetan la banda de rodadura al pavimento con firmeza. La banda de rodadura es la última pieza que se coloca en el neumático. Una vez que los rodillos automáticos han presionado todas las piezas unas contra otras, el neumático, ahora denominado "neumático verde", ya está listo para la vulcanización y la inspección.
Vulcanización
La prensa de vulcanización da a los neumáticos su forma final y el dibujo específico de la banda de rodadura. Unos moldes calientes dan forma al neumático y lo vulcanizan. Estos moldes contienen el dibujo de la banda de rodadura, las marcas de los flancos que pone cada fabricante y las que exige la ley. Los neumáticos se vulcanizan a más de 300 grados entre 12 y 25 minutos, según su tamaño.
Inspección
Si hubiera algún problema con el neumático (o, simplemente, parece que pudiera haberlo, aunque sea una mínima imperfección), se rechaza. Algunos fallos los detectan los ojos y las manos especializados del inspector, y otros los detectan máquinas especializadas. La inspección no se limita a la superficie. Algunos neumáticos se retiran de la línea de producción y son sometidos a rayos X para detectar cualquier fallo interno. Además, los ingenieros de control de calidad cortan neumáticos aleatorios de manera regular y estudian todos los detalles de su construcción que puedan afectar a su rendimiento, maniobrabilidad o seguridad.