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Uno para cada estación

Cada estación entraña sus propios peligros para la conducción: asegúrese de estar preparado

Preparar el coche para todas las estaciones

Cada estación entraña sus propios peligros para la conducción. Estar preparado le permitirá disfrutar de cada viaje sin importar las condiciones meteorológicas con las que se encuentre.

Seguridad en cualquier condición meteorológica

Antes de realizar un viaje largo, asegúrese de que los neumáticos (incluido el de repuesto) están inflados correctamente y de que sus bandas de rodadura se encuentran en buenas condiciones. La profundidad de la banda de rodadura exigida por ley es de un mínimo de 1,6 mm.

Lleve en su vehículo un kit de emergencia con bengalas, un chaleco reflectante, una botella de agua, una manta, cables de puenteo, líquido para el parabrisas, un cargador de teléfonos móviles para coches, pañuelos de papel, una linterna y un botiquín básico. Determinados artículos –como los botiquines y los triángulos de señalización– son obligatorios en algunos países. Consulte con el club automovilístico de su zona para obtener información acerca de los requisitos legales en la región. Si vive en una zona con temperaturas extremas o nevadas intensas durante el invierno, incluya en el kit mantas y prendas de ropa adicionales.

Conducción en verano

Conducción en verano

Adoptar algunas precauciones y una sencilla rutina de mantenimiento le preparará para afrontar casi cualquier bache en la carretera durante los meses de verano.

Sustituya los neumáticos de invierno por neumáticos de verano

Si utiliza neumáticos de invierno en su vehículo durante la estación fría, deberá sustituirlos por neumáticos de verano cuando las temperaturas comiencen a superar regularmente los 10 °C. Unos neumáticos de verano de calidad mejorarán el rendimiento de su vehículo sobre carreteras secas y mojadas. Asegúrese de almacenar los neumáticos de invierno apropiadamente apoyándolos sobre sus flancos y guardándolos en bolsas de almacenamiento adecuadas. Su proveedor podrá ofrecerle un servicio de almacenamiento de neumáticos fuera de temporada.

Mantenga los líquidos de su vehículo dentro de los niveles adecuados

Compruebe el aceite y considere utilizar un compuesto ligeramente más viscoso que pueda soportar el calor del verano. Asegúrese de llenar el líquido para el limpiaparabrisas, el líquido de frenos y el refrigerante hasta los niveles pertinentes y comprobarlos regularmente.

Compruebe la presión de los neumáticos

Los neumáticos pierden el doble de presión en verano que en invierno. Conducir con una presión insuficiente en los neumáticos aumenta el calor generado por la rodadura y reduce el ahorro de combustible. Acostúmbrese a comprobar la presión de los neumáticos más frecuentemente cuando suban las temperaturas.

Garantice una vida útil prolongada para su batería

El calor del verano puede someter a la batería a una tensión adicional, especialmente si esta tiene ya algunos años. Considere la posibilidad de que un profesional la examine para comprobar si necesita recargarla o sustituirla.

Esté preparado para las condiciones climáticas adversas

Los meses más cálidos traen consigo sus propios desafíos meteorológicos. Asegúrese de estar preparado para conducir con lluvia intensa, vientos fuertes, niebla y acontecimientos climáticos extremos como tornados o huracanes. También es importante que sepa reaccionar ante los derrapes o realizar correcciones de dirección con vientos peligrosos.

Conducción en invierno

Conducción en invierno

Dedique tiempo a preparar su vehículo antes de que caigan las temperaturas, para disfrutar de una conducción cómoda durante los meses más fríos. Incluso si la estación fría no deja hielo y nieve en su zona, deberá prepararse para afrontar emergencias invernales.

Sustituya los neumáticos

Si los meses más fríos en su zona dejan algo más que una fina capa de nieve o temperaturas que con frecuencia caen por debajo de los 7 °C, deberá utilizar neumáticos de invierno.

Conducir en invierno exige utilizar neumáticos diseñados específicamente para las condiciones de esta estación

Considere utilizar neumáticos con clavos

Si vive en una zona en la que las carreteras sufren heladas frecuentemente, considere la instalación de neumáticos con clavos o púas durante el invierno. Aunque la ley no permite el uso de neumáticos con clavos en todas las regiones y estos deben desinstalarse en primavera para evitar provocar daños en las carreteras, pueden facilitar la conducción en condiciones invernales extremas.

Conducir en invierno exige utilizar neumáticos diseñados específicamente para las condiciones de esta estación

Compruebe los frenos, la calefacción y el sistema de desempañado de los cristales

Asegúrese de que los frenos funcionan como deben. Compruebe la calefacción y el sistema de desempañado de los cristales antes de que llegue la estación fría, para afrontar con éxito el reto de las gélidas mañanas invernales.

Conducir en invierno exige utilizar neumáticos diseñados específicamente para las condiciones de esta estación

Controle el nivel del líquido anticongelante y el líquido para limpiaparabrisas

El sistema refrigerante del radiador del vehículo debe contener una relación equilibrada de agua (50%) y anticongelante (50%). Para comprobarlo, puede comprar un sencillo kit de prueba o solicitar que lo hagan por usted en su taller mecánico local. Compruebe el nivel del líquido para el parabrisas y asegúrese de que el producto que está utilizando es adecuado para el invierno. Es aconsejable que considere sustituir las escobillas antes de que comiencen a bajar las temperaturas, para asegurarse de que van a poder eliminar el hielo y la nieve correctamente del limpiaparabrisas de su vehículo.

Conducir en invierno exige utilizar neumáticos diseñados específicamente para las condiciones de esta estación

Utilice un aceite especial para invierno

Puede comprar un aceite especial para invierno que facilite el arranque de su vehículo en las frías mañanas invernales. Es aconsejable que cambie el aceite de su vehículo antes de la llegada del invierno, especialmente si ha estado utilizando un aceite más viscoso durante los meses de verano.

Conducir en invierno exige utilizar neumáticos diseñados específicamente para las condiciones de esta estación

Lave su vehículo con agua regularmente

La sal y los productos químicos utilizados para garantizar la seguridad de las carreteras durante el invierno pueden provocar corrosión en su vehículo con el paso del tiempo. También es importante que mantenga las ventanas y el parabrisas limpios para garantizar una visibilidad óptima.

Reduzca la velocidad

Disminuya la velocidad y calcule más tiempo para cada viaje. Deje más distancia entre su vehículo y el que circula delante de usted y aprenda a reaccionar ante los derrapes y conducir sobre hielo y nieve.